CHINA SEDUCE A AMÉRICA LATINA: EL INTERCAMBIO COMERCIAL SUPERA LOS 500.000 MILLONES DE DÓLARES
A pesar de las crecientes amenazas y la retórica de la administración de Donald Trump, la influencia de Pekín en América Latina no solo se mantiene sólida, sino que ha alcanzado hitos históricos. La potencia asiática ha logrado consolidarse como un socio estratégico indispensable para la región, llenando los espacios dejados por Washington y transformando la dinámica económica del hemisferio occidental.
UN HITO COMERCIAL SIN PRECEDENTES
Por primera vez en la historia, el intercambio comercial entre China y América Latina ha superado la barrera de los 500.000 millones de dólares. Según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en 2024 la cifra alcanzó los 518.470 millones de dólares, lo que representa un incremento del 6% respecto al año anterior.
Este crecimiento es el resultado de una estrategia de expansión sostenida a largo plazo:
- Inversión multiplicada: Entre los años 2001 y 2023, la inversión de Pekín en el área se multiplicó por treinta.
- Financiación flexible: China ofrece mayores facilidades crediticias y una política de menor injerencia en los asuntos internos comparada con la de Estados Unidos.
- Socios clave: Países como Perú, Bolivia, Chile, Brasil, Argentina y Uruguay tienen actualmente a China como su primer asociado comercial.
EL MEGAPUERTO DE CHANCAY: EL CÉNIT DE LA IMPLANTACIÓN
El símbolo más potente del avance chino es la inauguración, en diciembre de 2024, del megapuerto de Chancay en Perú. Esta infraestructura, controlada por el gigante Cosco Shipping Ports, ha contado con una inversión de 3.300 millones de euros que se completará en la próxima década.
Chancay se posiciona como una terminal marítima estratégica que facilita la exportación de recursos clave hacia Asia:
- Litio y minerales: La región contiene el 80% de las reservas mundiales de litio en el triángulo formado por Chile, Argentina y Bolivia.
- Soya y materias primas: China absorbe el 75% de la soya producida en la región y es el principal comprador de cobre en Perú.
LA ESTRATEGIA DE RESISTENCIA DE ESTADOS UNIDOS
Ante este avance, la Casa Blanca busca utilizar la renovación del Tratado de Libre Comercio (TLCAN) programada para este año como una herramienta para crear una «América fortaleza» que excluya a China. La estrategia estadounidense incluye la búsqueda de aranceles comunes para frenar el ingreso de automóviles chinos y reducir la participación de la industria tecnológica asiática en las cadenas de valor.
Sin embargo, expertos señalan el «pragmatismo» de líderes regionales, como el caso de Javier Milei en Argentina, quien pese a su discurso ideológico, ha permitido la apertura de rutas aéreas con China Eastern Airlines y mantiene a Pekín como socio comercial preferente para las exportaciones de carne y soya.
HACIA UNA NUEVA RUTA DE LA SEDA
A través de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI), Pekín ha formalizado vínculos con 22 de los 33 países de América Latina y el Caribe. La estrategia ha evolucionado de la mera extracción de recursos hacia sectores de innovación y valor añadido, como las telecomunicaciones, la transición energética y la tecnología financiera, consolidando un esquema de cooperación sur-sur que desafía la hegemonía histórica de Estados Unidos en la región.