El Barça dispara su deuda a 607 millones mientras el caso Negreira sigue sin sanción

El Spotify Camp Nou, estadio del FC Barcelona. Foto: JaflaumS05 / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).
El FC Barcelona cerró la temporada 2025-2026 con un incremento del 29% de su deuda, que se situó en los 607 millones de euros. El aumento llega pese a que los ingresos del club, por primera vez en su historia, superaron la barrera de los 1.000 millones de euros.
El club preveía inicialmente cerrar la temporada anterior con un superávit de cuatro millones de euros, pero el resultado final arrojó 18 millones de euros en números rojos, por dos partidas extraordinarias: la devaluación de Barça Productions y la gestión de las zonas VIP. Todas estas cifras figuran en las cuentas que la entidad hizo públicas y que deberá convalidar la asamblea de socios compromisarios, convocada para el próximo 19 de septiembre.
Otro de los puntos del orden del día será la aprobación de varias operaciones de refinanciación vinculadas al Spotify Camp Nou, cuyas obras de reforma siguen avanzando. La junta directiva que preside Joan Laporta propone dos operaciones, una de 300 millones de euros y otra de 210 millones, en ambas con la participación de Goldman Sachs.
La masa social también deberá pronunciarse sobre dos acuerdos comerciales alcanzados por la junta directiva para buscar financiación. El primero, la cesión de un espacio en el recinto del Spotify Camp Nou al operador israelí Babylon Park, que abrirá un parque de entretenimiento infantil bajo cubierta. El segundo, una alianza con la promotora inmobiliaria de Abu Dabi Ohana Development, que patrocinará al equipo hasta 2030 y promoverá en Emiratos Árabes Unidos un desarrollo de alta gama con una licencia de uso hasta 2055.
Para la temporada actual, la junta directiva quiere incrementar un 9% los ingresos de patrocinio y merchandising, e ingresar 60 millones adicionales conforme avancen las obras y se amplíe el aforo. La masa salarial deportiva crecerá un 11%, hasta los 636 millones, el 56% del gasto previsto. El club confía en alcanzar un nuevo récord de ingresos y acercarse a los 1.200 millones, cifra que le permitiría bordear el déficit cero, aunque no alcanzarlo.
Sorprende —o no debería sorprender en absoluto, tratándose de quien se trata— que se permita a una entidad seguir acumulando deuda sobre deuda, refinanciación sobre refinanciación, mientras pende sobre ella el asunto que más la compromete: el caso Negreira. Durante diecisiete años el club pagó cerca de 7,8 millones de euros a José María Enríquez Negreira, entonces vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros, el hombre que decidía qué colegiados ascendían y cuáles descendían de categoría. No hizo falta más que pagar y esperar.
El relato oficial habla de «informes técnicos». Los tribunales, tarde o temprano, hablarán de otra cosa. Cuesta creer que diecisiete años de pagos ininterrumpidos a quien fijaba los ascensos y los descensos arbitrales terminen sin sanción alguna, por mucho que la maquinaria judicial española se tome su tiempo, que es mucho. Cuando llegue esa sanción, si llega, será tarde: la vergüenza ya será patrimonio de toda Europa, no solo del Camp Nou.
Mientras tanto la entidad sigue firmando créditos con Goldman Sachs, cediendo su estadio a parques infantiles israelíes y a promotoras de Abu Dabi, y prometiendo cifras récord que nunca terminan de cuadrar: un club que debía cerrar con superávit y cerró con pérdidas, que anuncia ingresos de 1.200 millones y con eso solo «bordea» —nunca alcanza— el déficit cero. Y todo ello con una sombra de corrupción arbitral pendiente de sentencia. Que sigan ascendiendo las cifras, descendiendo los pudores y sancionándose, algún día, los culpables: ese es, más o menos, el único pronóstico razonable para quien haya seguido el caso Negreira desde el principio. Lo demás —los millones de Goldman Sachs, el parque infantil israelí, la promotora de Abu Dabi— es solo el decorado de una casa que sigue gastando como si no debiera nada, cuando debe, y mucho: dinero, y sobre todo, explicaciones.
No es el único gran club español firmando operaciones financieras de gran calado esta temporada: el Real Madrid negocia recalificar Valdebebas y el Atlético de Madrid ya pasó a manos de un fondo de inversión.
Redacción. A 9 de septiembre de 2026.